Tres hechos impresionantes

 

Ya sea que esté en el campo o en la ciudad, las estrellas se ciernen sobre nosotros y realizan una intrincada danza celestial. Desde nuestros primeros días, los humanos siempre hemos mirado hacia las estrellas en busca de dirección y nueva información. Las últimas décadas han impulsado astronómicos a nuevas alturas. Explorar nuestra galaxia (y las galaxias más atrás) es una cuestión de matemática precisa, y nuestras matrices de computadora y avances tecnológicos hacen que esto sea más fácil que nunca. Aquí hay tres hechos fascinantes sobre las estrellas.

Las estrellas crean una línea de tiempo del universo

En la década de 1600, el matemático Johannes Kepler descubrió las leyes del movimiento planetario en las que la NASA y otras agencias espaciales todavía confían. Las ecuaciones de Kepler permiten a los científicos y astrónomos predecir la trayectoria, la velocidad y la ubicación de los cuerpos celestes a lo largo del tiempo con gran precisión. (El aterrizaje futuro exitoso de transbordadores espaciales, por ejemplo, depende del análisis e implementación precisos de estas leyes matemáticas.) Las estrellas se mueven en patrones predecibles, y estos patrones se pueden rastrear no solo hacia adelante sino también hacia atrás, hasta el amanecer de tiempo. Hace mucho tiempo, cuando la contaminación no nubló la visión de los eventos celestiales, las personas de civilizaciones antiguas vieron las estrellas claramente a simple vista. Al trazar el patrón de una estrella hacia atrás en el tiempo con el software moderno, podemos ver exactamente lo que vieron, así como los cielos de las generaciones futuras.

Las estrellas descifran la historia de la humanidad

El moderno software de computadora nos permite ingresar coordenadas, recreando la ubicación exacta de las estrellas durante una fecha y hora específica. Al adherirse a la ecuación de Kepler, este software nos permite ver la progresión de las estrellas durante milenios en nuestras pantallas. El movimiento de una estrella es tan confiable que podemos usarlo como un punto de referencia para descifrar eventos históricos antiguos. Estas implicaciones antropológicas despiertan una era completamente nueva de la ciencia astronómica. La interpretación original de los eventos en las estrellas, aunque en el momento no se entiende científicamente, son registros confiables y relevantes para la datación cronológica. Podemos correlacionar los registros de actividad astronómica con otros eventos en textos históricos. Estos "eventos del éter" sirven así como marcadores históricos para descifrar las actividades de los días antiguos y descifrar la línea de tiempo tentativa del pasado tumultuoso del hombre.

Las estrellas siguen siendo un misterio sin resolver

¿Qué estamos viendo cuando miramos las estrellas? Incluso los planetas una vez fueron considerados "estrellas errantes", sin mencionar cometas y estrellas fugaces. En la actualidad, clasificamos estrellas de acuerdo con atributos específicos, incluidos sus espectros (los elementos que absorbe una estrella) y la temperatura. En una constelación, estrellas individuales se combinan para formar una forma reconocible. Las constelaciones tienen rasgos antropomórficos que son fáciles de identificar y se asocian con significados. Las estrellas han cautivado por mucho tiempo la atención de prominentes eruditos, historiadores y filósofos. En una noche clara, el hombre antiguo podía ver de 2.000 a 2.500 estrellas. Ahora sabemos que solo nuestra galaxia contiene un estimado de 100,000 millones de estrellas. Y, hasta donde sabemos, ¡hay por lo menos 200 mil millones de otras galaxias! Este número astronómico de cuerpos celestes se actualiza continuamente a medida que nuestros avances tecnológicos arrojan más luz sobre estas luces nocturnas en el universo. En 1990, el Telescopio Espacial Hubble trascendió nuestras limitaciones previas en el científico de las estrellas. Las galaxias se han abierto frente a nuestros ojos, y esto es solo el comienzo. A medida que la tecnología continúa avanzando, somos cada vez más capaces de ir más atrás de nuestro planeta y, literalmente, alcanzar las estrellas. ¡Entonces hay muchas oportunidades de Bautizar Estrellas!